Mi mejor amiga aprendiendo a obedecerme se la traga rico

0%

Tener a una esclava que esté dispuesta a hacer lo que le pidas, es una pinche bendición. Déjame decirte que si te gustan las esclavas mexicanas, quiero presentarte a mi mejor amiga. Se llama Deyanira y tenía muchas ganas de probar mi verga.

Somos amigos con derechos y pues sinceramente, yo también traía un chingo de ganas de comerme ese culito. Ella sabía muy bien que a mi me gustaba todo lo relacionado al sado amateur y pues me dijo que quería comenzar en esto, pero que sería solo algo entre los dos. Accedí y ayer, empezó a sentir unas buenas nalgadas, la obligué a comerse mi verga, aunque estaba deseosa de que la llenara de leche.

0 Comentarios
LEAVE A REPLY
Tu email no sera publicado.